La familia de las Cannabaceae: comprender el origen del cannabis
|
|
Tiempo de lectura 4 min
|
|
Tiempo de lectura 4 min
CONTENIDO
Como cualquier planta, el cannabis pertenece a una gran familia botánica con su propia historia. Comprender las Cannabaceaees comprender mejor el origen del cáñamo y del CBD. Mama te lo explica todo de forma sencilla.
El cannabis pertenece a la familia botánica de las Cannabaceae.
Esta familia agrupa varias plantas, entre ellas el cáñamo y el lúpulo.
Conocer este origen ayuda a comprender mejor las características naturales del cannabis.
En botánica, las plantas se clasifican en familias según sus características comunes.
La familia de las Cannabaceae agrupa a varios géneros de plantas que comparten ciertos rasgos morfológicos y genéticos. El cannabis ocupa un lugar central en ella, pero no es el único.
Esta clasificación permite a los científicos comprender mejor las relaciones entre las especies, su evolución y sus características naturales.
En otras palabras, hablar de las Cannabaceae es situar el cannabis en su árbol genealógico vegetal.
Mucha gente cree que el cannabis constituye un grupo aislado. En realidad, pertenece a una familia botánica que incluye varias plantas, a veces insospechadas.
El miembro más conocido de esta familia, después del cannabis, es el lúpulo, que se utiliza en la elaboración de la cerveza. Estas plantas comparten ciertas estructuras biológicas y un parentesco ancestral.
Comprender la familia de las Cannabaceae permite ir más allá de los estereotipos.
El cannabis no es solo una planta asociada a usos específicos. También es una especie botánica con una evolución natural, parientes vegetales y características que se estudian desde hace mucho tiempo.
Este enfoque científico aporta una perspectiva más amplia y permite considerar la planta, ante todo, como un organismo vivo.
Dentro de la familia Cannabaceae, el cannabis pertenece al género Cannabis. Este género incluye las plantas que se suelen agrupar bajo los nombres de cáñamo, cannabis o hemp, según los usos y los contextos, pero que tienen características comunes al cáñamo comunes.
Según las clasificaciones, algunos investigadores distinguen varias especies o subespecies, mientras que otros hablan de una única especie muy variable.
Este debate botánico viene de lejos. Pero una cosa es segura: todas estas formas pertenecen al mismo grupo de origen.
El cannabis lleva milenios acompañando al ser humano. Con el paso del tiempo, las poblaciones han seleccionado algunas variedades por su fibra, otras por sus semillas y otras más por su perfil de cannabinoides.
Esta selección humana ha diversificado considerablemente la planta. Por eso, hoy en día se observan morfologías muy diferentes según las variedades. Algunas son altas y delgadas, otras más compactas y otras, a su vez, muy ramificadas.
El cáñamo cultivado para obtener CBD también pertenece al género Cannabis. Por lo general, se trata de variedades seleccionadas para tener un contenido muy bajo de THC y que presenten un perfil compatible con la normativa local.
Por lo tanto, el CBD no procede de una planta diferente, sino deuna selección específica dentro de la misma familia botánica.
El lúpulo pertenece al género Humulus, que también se clasifica dentro de la familia Cannabaceae. Aunque su aspecto difiere del del cannabis, comparte con él un parentesco botánico reconocido.
El lúpulo es conocido sobre todo por su uso en la cerveza, a la que aporta amargor y aromas.
Esta relación suele sorprender, pero nos recuerda que las familias vegetales pueden agrupar plantas con usos muy diferentes.
El cannabis y el lúpulo ambos producen compuestos aromáticos llamados terpenos. Son estos los que aportan los aromas vegetales, afrutados, resinosos o especiados.
Esa es una de las razones por las quealgunos perfiles aromáticos pueden parecer a veces familiares entre ciertas flores de CBD y ciertos lúpulos.
Aunque las plantas siguen siendo distintas, esta similitud química intriga tanto a los investigadores como a los aficionados.
Muchas plantas de esta familia muestran una buena capacidad de adaptación.
El cáñamo, por ejemplo, crece rápidamente y se adapta a numerosos entornos cuando se cultiva en buenas condiciones. Esta resistencia explica en parte su difusión histórica por diferentes regiones del mundo.
La fibra de cáñamo se ha cultivado para la industria textil, la cuerda y las semillas, y hoy en día para el CBD.
El cannabis es conocido por su rápido crecimiento durante ciertas fases de su desarrollo. El lúpulo, por su parte, es también una planta vigorosa capaz de trepar rápidamente.
Estas dinámicas de crecimiento ponen de manifiesto ciertos rasgos comunes dentro de la familia.
Las Cannabaceae producen diversos compuestos naturales. En el cannabis, se suele hablar de cannabinoides, terpenos y flavonoides. En otras especies de la familia, predominan otros compuestos.
Esta riqueza bioquímica explica el interés científico, agrícola y económico que suscitan estas plantas.
Para resumir este origen botánico, ten en cuenta estos puntos de referencia:
El cannabis pertenece a la familia de las Cannabaceae;
El lúpulo pertenece a la misma familia;
El cáñamo y el CBD proceden del género Cannabis;
La planta se ha seleccionado a lo largo de siglos;
Su historia es tanto botánica como cultural.
Cuando conoces la familia de las Cannabaceae, entiendes mejor que el cannabis no es una planta aislada, sino, ante todo, una planta con una larga historia natural.