Cultivares, quimovares y quimiotipos: comprender las diferencias
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CONTENIDO
Cultivar, quimio-var y quimiotipo, son palabras que quizá nunca hayas oído, pero que son muy importantes y te ayudan a entender mejor lo que realmente estás comprando. Mama te explica de forma sencilla estas diferencias para que sepas leer el cannabis y el CBD con un ojo más experto.
El término «cultivar» se refiere a una planta seleccionada y estabilizada por el ser humano.
El quimiotipo clasifica el cannabis según el cannabinoide dominante.
Chemovar describe un perfil químico más completo, con cannabinoides y terpenos.
Durante mucho tiempo, el cannabis se ha presentado principalmente en forma de variedades famosas como: White Widow, Haze, Amnesia, OG Kush y muchas otras. Estos nombres siguen siendo populares, fáciles de recordar y útiles desde el punto de vista comercial. El problema es queno siempre describen exactamente lo que contiene la planta.
Dos productos con el mismo nombre pueden presentar a veces perfiles diferentes en función de la genética, el cultivo, la cosecha o el secado. En otras palabras, un nombre comercial no garantiza necesariamente una experiencia idéntica. Ahí es donde entran en juego términos más precisos.
El cannabis es una planta muy variable. Según las selecciones realizadas a lo largo de las décadas, se pueden encontrar perfiles muy diferentes: más ricos en CBD, más aromáticos, con mayor concentración de ciertos terpenos o más equilibrados.
Esta diversidad es fascinante, pero también genera confusión entre los consumidores. Uno puede creer queque estás comprando dos productos similares cuando su composición difiere notablemente.
Los conceptos de cultivar, quimiotipo y quimiovar sirven precisamente para aclarar las cosas. Permiteninformar sobre la planta con mayor precisión. Para alguien que busca CBD, consistencia o un perfil concreto, esto resulta muy valioso.
La palabra «cultivar» proviene de cultivated variety, es decir, «variedad cultivada» en español. En horticultura, se refiere a una planta seleccionada por el ser humano para conservar determinadas características. Esto puede referirse al tamaño, el rendimiento, el olor, la resistencia o la composición en cannabinoides.
El término se utiliza en el mercado de las plantas en general, no solo para el cannabis. También se habla de cultivares en el caso de las rosas, los tomates o los árboles frutales.
En el lenguaje coloquial, se suele utilizar la palabra «variedad». Sin embargo, en el caso del cannabis moderno, «cultivar» suele ser un término más preciso.
¿Por qué? Porque la mayoría de las plantas disponibles hoy en día son el resultado de cruces, selecciones y estabilizaciones realizadas por los cultivadores. No han surgido simplemente de forma natural. La palabra «cultivar» evoca, por tanto, la intervención humana.
Cuando lees «cultivar», entiendes quese trata de una variedad seleccionada. Esto no indica automáticamente los efectos o los aromas, pero sitúa el origen hortícola del producto.
El quimiotipo significa literalmente tipo químico. En este caso, la planta se clasifica según el cannabinoide principal que contiene. Es un método sencillo, rápido y útil para comprender el perfil general de un producto, a menudo más revelador que un nombre comercial.
Por lo general, se distinguen varios grupos principales:
El tipo 1 corresponde a las plantas con un contenido predominante de THC.
El tipo 2 se refiere a los perfiles con un equilibrio entre el THC y el CBD.
El tipo 3 se refiere a las plantas con un contenido predominante de CBD, muy buscadas en el cáñamo para el bienestar.
También existen otros tipos basados en el CBG o con un contenido muy bajo de cannabinoides.
Si quieres comprar comprar CBD, saber que el producto que estás viendo pertenece a un quimiotipo con predominio de CBD ya es una excelente referencia. Entiendes inmediatamente la lógica del producto sin tener que analizar todo lo demás. Es una lectura sencilla, accesible y práctica.
El quimio-variante va más allá del quimiotipo. No se limita al cannabinoide dominante, sino a un conjunto de compuestos presentes en la planta.
A menudo contiene los principales cannabinoides y te permite saberlo todo sobre los terpenos dominantes. Por lo tanto, es un análisis mucho más detallado.
Los terpenos son las moléculas aromáticas naturales de la planta. Son ellas las que aportan las notas afrutadas, amaderadas, cítricas, florales o especiadas.
Pero también despiertan el interés de los investigadores por sus posibles interacciones con los cannabinoides. Es lo que se conoce como «efecto séquito».
Por lo tanto, el quimiovar incluye elementos que el simple nombre de una variedad no revela.
Dos flores de CBD con un contenido del 10 % pueden producir sensaciones diferentes si sus terpenos varían considerablemente.
Una puede parecer más fresca y viva, mientras que la otra resulta más redonda y envolvente en cuanto a aromas.
El «chemovar» ayuda precisamente a comprender este matiz.
Cuando comprendes estos conceptos, ya no te limitas a elegir un nombre, sino que tienes en cuenta la lógica del producto.
Un cultivar te da información sobre el linaje. Un quimiotipo te indica el cannabinoide predominante. Un quimiovar te ofrece una visión más detallada. Así, compras de forma más consciente.
Muchas frustraciones se deben a expectativas poco claras. Uno elige una marca famosa y luego descubre un producto diferente de lo que se imaginaba. Con datos más precisos, se reduce esa diferencia entre la promesa y la realidad.
Por último, esta información te permite comparar mejor los productos. Dos flores de CBD baratas pueden parecer similares a simple vista, pero su quimiovariedad puede contar otra historia.