Extracción con CO₂ supercrítico: cómo funciona
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CONTENIDO
Cuando comparas diferentes productos en una tienda de CBD, a veces puedes leer la expresión «extracción con CO₂ supercrítico». Detrás de este término técnico se esconde uno de los métodos de extracción más utilizados para obtener extractos de cáñamo de alta calidad, que te explicaré a continuación.
La extracción con CO₂ supercrítico utiliza dióxido de carbono a alta presión para extraer los compuestos del cáñamo.
Este método permite recuperar los cannabinoides y algunos terpenos sin utilizar disolventes químicos que dejen residuos.
Ofrece un excelente control del proceso, pero requiere un equipo complejo y costoso.
El CO₂ utilizado en esta extracción es exactamente el mismo gas que el que se encuentra de forma natural en la atmósfera o que se utiliza en algunas bebidas gaseosas, pero las condiciones de temperatura y presión aplicadas son diferentes.
Cuando el dióxido de carbono supera aproximadamente los 31 °C y los 74 bares de presión, alcanza lo que los científicos denominan un estado supercrítico. En esta fase, el CO₂ ya no es ni totalmente líquido ni totalmente gaseoso.
En ese momento adquiere unas propiedades intermedias especialmente interesantes para la industria de la extracción vegetal. En este estado, es capaz de penetrar eficazmente en la materia vegetal como un gas, al tiempo que disuelve ciertas moléculas como un líquido.
Los cannabinoides y muchos compuestos aromáticos presentes en el cáñamo se encuentran de forma natural en los tricomas. Para extraer estas moléculas, es necesario utilizar un proceso capaz de separarlas de la materia vegetal.
El CO₂ supercrítico actúa entonces como un disolvente temporal extremadamente eficaz. Atraviesa la planta, captura los compuestos deseados y los transporta a diferentes cámaras de separación.
Una vez finalizado el proceso, la presión disminuye y el CO₂ vuelve a su estado gaseoso, lo que permiteeliminar fácilmente sin dejar residuos en el extracto final.
Todo comienza con la selección y la preparación de la materia prima. Las flores de CBD y las partes ricas en cannabinoides se secan cuidadosamente y, a continuación, se trituran para obtener un tamaño de partícula homogéneo.
En este caso, el objetivo es permitir que el CO₂ circule de manera uniforme por toda la biomasa vegetal.
A continuación, el cáñamo se introduce en una cuba de extracción especialmente diseñada para soportar presiones muy elevadas. El CO₂ se comprime y, a continuación, se calienta hasta alcanzar su estado supercrítico.
A continuación, circula a través de la materia vegetal y disuelve progresivamente los cannabinoides, los terpenos, las ceras y diversos compuestos presentes de forma natural en la planta.
Los parámetros de temperatura y presión pueden ajustarse con gran precisión. Esta flexibilidad permite centrarse en determinadas familias de moléculas en lugar de en otras.
Una vez cargado con moléculas vegetales, el CO₂ se se dirige hacia varias cámaras de separación donde la presión se reduce progresivamente.
A medida que cambian las condiciones, las distintas sustancias extraídas se separan de forma natural del CO₂.
Los cannabinoides,los terpenos y otros compuestos se recuperan en forma de extracto bruto, mientras que el gas puede reciclarse y reutilizarse en el sistema.
El objetivo principal suele ser, por lo general, la obtención de cannabinoides. El CBD, el CBDA, el CBG, el CBC y otros cannabinoides presentes de forma natural en el cáñamo pueden extraerse gracias a esta tecnología.
El extracto obtenido constituye, a continuación, la base de numerosos productos, como los aceites de cáñamo con CBD, las cápsulas o determinados concentrados.
Los sistemas más avanzados permiten, en ocasiones, recuperar por separado determinados terpenos antes de reintroducirlos posteriormente en la formulación final.
El CO₂ también puede extraer ceras vegetales, lípidos y diversos compuestos presentes de forma natural en la planta. Estas sustancias no siempre son deseables en el producto final.
Por eso, muchos fabricantes llevan a cabo posteriormente un paso adicional denominado «winterización». Esta operación permiteeliminar parte de las ceras para obtener un extracto más...
El CO₂ supercrítico permite lano haya residuos de disolventes en el extracto final. A diferencia de algunas técnicas que utilizan etanol o hidrocarburos, el dióxido de carbono se evapora por completo cuando la presión vuelve a la normalidad.
Por lo tanto, el riesgo de encontrar trazas significativas de disolvente en el producto es extremadamente bajo cuando el proceso se controla adecuadamente.
La extracción con CO₂ es apreciada por su nivel de control. Los operarios pueden ajustar con precisión la temperatura, la presión, el caudal y la duración del proceso. Esta capacidad permite obtener extractos relativamente homogéneos de un lote a otro.
Para los fabricantes de CBD, esta uniformidad supone una ventaja importante a la hora de desarrollar productos estandarizados.
A pesar de sus numerosas ventajas, esta tecnología también presenta ciertas limitaciones, entre las que destaca su coste.
Los equipos capaces de funcionar a alta presión son especialmente complejos y requieren inversiones importantes.
El mantenimiento, los controles de seguridad y la formación del personal también suponen unos gastos considerables.